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viernes, 8 de mayo de 2009

El Cardenal Arzobispo de Bolonia prohibe la comunión en la mano, en la catedral y otros dos templos de esa arquidiócesis.

El cardenal arzobispo de Bolonia, monseñor Carlo Caffarra, ha hecho pública la primera revocación oficial del indulto de la Conferencia Episcopal Italiana de 1989 que permitía recibir la comunión en la mano. En la catedral y otros dos templos de la archidiócesis italiana sólo se podrá recibir la comunión en la boca.

Publicado el 2009-05-08 01:11:00

(Buhardilla de Jerónimo/Infocatólica) Cantuale Antonianum informa sobre las nuevas disposiciones dadas a conocer por la Oficina de Pastoral de las Comunicaciones Sociales de la Archidiócesis de Bolonia (Italia). Se trata de un comunicado que pone en conocimiento público la primera revocación oficial en Italia del indulto de recibir la Comunión en la mano.

“El primer domingo de Adviento de hace veinte años, en 1989, entraba en vigor la resolución de la Conferencia Episcopal Italiana, que autorizaba, con la aprobación de la Santa Sede, la distribución de la Sagrada Comunión en la mano.

En las últimas semanas, los párrocos y rectores de iglesias de nuestra diócesis han recibido la notificación de las disposiciones adoptadas por el Cardenal Arzobispo, en vista de los graves abusos que se han producido en este sentido. En particular, el Cardenal ha ordenado que, en la Catedral de San Pedro, la Basílica de San Petronio y el Santuario de la Virgen de San Lucas, la Comunión se distribuya a los fieles únicamente sobre la lengua”.

La posibilidad que se concedió para recibir la Hostia consagrada en la mano puede, de hecho, originar "graves abusos", porque "hay quienes se llevan las Sagradas Especies para tenerlas como "souvenirs", "quienes las venden”, o peor "quienes las llevan para profanarlas en ritos satánicos". Lo dice el provicario general, Monseñor Gagriele Cavina, en la carta a los sacerdotes que acompaña las disposiciones del Cardenal, citando un escrito de Mons. Malcolm Ranjith, secretario de la Congregación para la Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Debemos tomar nota, escribe el Cardenal Carlo Caffarra, que, “por desgracia, se han repetido casos de profanación de la Eucaristía aprovechando la posibilidad de recibir el Pan consagrado en la palma de la mano, sobre todo, pero no exclusivamente, en las grandes celebraciones o en las grandes iglesias que son lugares de paso de numerosos fieles. Por este motivo es bueno para controlar el momento de la Santa Comunión a partir del cumplimiento de las normas comunes por todos bien conocidas”.

Durante la Comunión, se lee en el decreto del Cardenal, “los servidores asistan al Ministro, en la medida de lo posible, vigilando de que cada fiel, después de haber recibido el Pan consagrado lo consuma de inmediato ante el Ministro y por ningún motivo sea llevado de allí, o colocado en un bolsillo o en sacos o en cualquier otro lugar, o caiga al suelo y sea pisado”.

Junto con una fuerte recomendación de vigilancia que vale para todos los sacerdotes, el cardenal ha dictado esta disposición para tres iglesias de la diócesis: "habida cuenta de la frecuencia con que se han notificado casos de comportamiento irreverente en el acto de recepción de la Eucaristía - escribe el Cardenal - disponemos que en la Iglesia Metropolitana de San Pedro, en la Basílica de San Petronio y el Santuario de la Santísima Virgen de San Lucas en Bolonia, los fieles sólo reciban el Pan consagrado de las manos del Ministro directamente sobre la lengua".

La disposición está atenuada para las parroquias, porque, escribe Mons. Cavina, "los fieles son en gran parte conocidos, y el párroco puede estar más seguro de su actitud al hacer el gesto de la comunión en la mano con el debido respeto e intervenir con oportunas advertencias de vez en cuando a fin de educar continuamente a la asamblea para participar de la liturgia en modo activo y consciente ".

(Fuente: InfoCatólica)

miércoles, 29 de abril de 2009

¿Y POR CASA COMO ANDAMOS?

Siento haber estado ausente unos días, hecho que debo cargarlo a un problema en la configuración de mi computadora, pero ¡Gracias a Dios! ya está subsanado. El domingo pasado leí en el semanario "Cristo Hoy" (excelente publicación de amplia circulación en mi país Argentina, y también en Paraguay y Ecuador), una nota tomada de CISA - Catholic Information Service for Africa - la que transcribo a continuación: Monseñor Buti Tlaghale, de Sudáfrica, se refirió a la práctica eucarística entre algunos sacerdotes y fieles. * La Eucaristía hace efectivamente presente la Muerte y Resurrección de Jesucristo, con todo, hay evidencias que algunos católicos no muestran fe en la presencia real de Cristo en el Santísimo Sacramento, dijo el arzobispo africano de Johannesburgo (Sudáfrica), Buti Tlaghale, en su homilía del Jueves Santo. "Muchos entran a la iglesia y no hacen el signo de la cruz con agua bendita. Muchos ya no hacen genuflexión, ni siquiera una reverencia que reconozca la presencia de Cristo en el tabernáculo", dijo el arzobispo. "Nuestras iglesias son como un mercado antes y después de la misa, en parte porque hemos movido el tabernáculo a un cuarto separado, o simplemente porque hemos perdido el sentido de la presencia de lo sagrado. Hemos abandonado el silencio y una atmósfera devota en la iglesia". Recomendaciones El prelado recomendó, en donde sea posible, que sean restauradas la centralidad del tabernáculo y la práctica de la genuflexión, y que se avive el silencio. "La ley de la Iglesia nos pide que ayunemos una hora antes de la Eucaristía. El mascar chicle durante la misa es simplemente desagradable", expresó el arzobispo. "El llevar la comunión a los enfermos a menudo deja mucho que desear. Usualmente, las Hostias consagradas son distribuídas a los ministros laicos después de la Comunión. Y el sacerdote pregunta: ¿cuántas?. ¿Cuántas qué? No suena como un lenguaje de personas que reconocen la presencia del Señor". Los ministros laicos que llevan la Comunión a los enfermos a menudo se detienen para charlar con los amigos en el camino. "A veces van rápido de compras antes de ir a los enfermos. No es inusual para algunos quedarse con las Hostias consagradas en casa porque no encontraron a la persona enferma o porque a su regreso, encontraron la iglesia cerrada". El arzobispo animó la práctica de que los sacerdotes oren con los acólitos en la sacristía antes y despues de la misa, pero lamentó que "algunas sacristías son como un mercado. No se hacen oraciones". Deafió a los sacerdotes, como custodios de la Eucaristía, a promover la adoración y a asegurarse de que los documentos papales y vaticanos sobre la Eucaristía sean bien conocidos por los cristianos. (Catholic Information Service for Africa - (CISA).